He aquí la simpática historia de las esterillas de acupresión
Un
día al profesor de la ex URSS Ivan
Kuznetsov
le fue encargada la tarea de desinfectar el edificio de la escuela de
los antipáticos insectos. Se cubrió con una
máscara y una indumentaria
protectora, pero olvidó ponerse unos guantes, inconsciente
de la alta
toxicidad del potente insecticida. El veneno le
afectó a la
circulación periférica, causándole
dolor crónico y espasmos musculares
tan fuertes que no pudo mover las articulaciones durante semanas.
Probadas
diversas terapias, constató que sólo la
acupuntura era capaz de
aliviarle el dolor y hacerle mejorar. En la Unión
Soviética de
los años Setenta los practicantes de tal
disciplina eran
poquísimo en los organismo públicos y demasiado
costosos en las
clínicas privadas, dado que necesitaba sesiones prolongadas
y repetidas.
La esterilla, aunque
rudimentaria, funcionó!
La razón subyace en las más elementales leyes de la física, en aquellas de la antiquísima práctica de la acupuntura... y en la más antigua del defenderse, de aquel populacho soviético de aquellos tiempos cierto no faltaba.
Registró
el invento en el 1979, que le fue oficialmente reconocido el
año sucesivo.
Inmediatamente
el boca a boca hizo su función, tanto que el mismo
año el mismo
registro de marcas "Pravda" le dedicó una
publicación al
descubrimiento: nacida del pueblo ruso, producible en casa y accesible
para todos: qué mejor para la propaganda
soviética?
En 1981 fue la ocasión del prestigioso "Inventor and Rationalizer" para poner en evidencia el invento de forma más oficial y científico. Seguido a esto, numerosos estudios clínicos fueron emprendidos en varios institutos de investigación Moscovitas, aunque sólo para uso interno, es decir que jamás se publicaron ni se hicieron oficiales (para profundizar en el tema ver la página dedicada a los estudios y análisis).
Aquello que basta saber es que el porcentaje de éxito, reportado por miles de casos clínicos, oscila sobre un impresionante 93 por ciento.
Las
publicaciones de la época hacen ademán a
anécdotas prodigiosas, como la
de una babuschka rusa que sufridora de insomnio desde hace
años,
alcanzó un profundo sueño después de
quince minutos tumbada sobre la
esterilla. Verdad o leyenda, no importa. Lo que realmente importa para
vosotros es el hecho de que, quien escribe, normalmente tarda
todavía
menos a dormirse, con nuestra esterilla MYSA...
Respecto
a la “oficialidad” de los estudios
clínicos y dejando claro que en la
época en la URSS no existía un Órgano
Estatal para la certificación de
estudios o para la aprobación de descubrimientos
médico-científicos,
comparable a la americana FDA. El único órgano de
la época capacitado
para aprobar la comercialización de un fármaco o
prescripción médica
era el Departamento Soviético de la Sanidad
Pública, que por otra parte
permitió la difusión y la
comercialización del invento de forma
inmediata, a continuación de las respuestas obtenidas de os
análisis
internos.
Cuál
es la práctica terapéutica que oficialmente
funciona? Aquella que dado
alivio a la mayoría, sin haber resultado nociva para nadie.
En el tiempo se han creado muchas variantes: en plástico, con formas diferentes, con gomaespuma, hinchables, ajustables al cuerpo, etc...
Una vez optimizado, ha resultado la actual esterilla para acupresión original MYSA.
(Bibliografía y Fuentes: 1. Bauer, M. -
Healing Power Of Acupressure and Acupuncture, Penguin
Books Inc.




